Incorporamos criterios ambientales desde las primeras decisiones de diseño para explorar cómo la orientación, la envolvente, las aberturas, el sombreado, la iluminación natural y la ventilación pueden influir en el comportamiento de un espacio.
La intención es identificar oportunidades de mejora antes de que las decisiones arquitectónicas estén cerradas. Dependiendo del proyecto, se pueden estudiar estrategias pasivas, selección preliminar de materiales, relación con la vegetación y medidas para reducir determinadas demandas de energía o recursos.
Aplicación: proyectos nuevos, remodelaciones y espacios que buscan mejorar su relación con el clima y el entorno.
Nota: los cálculos de desempeño, las certificaciones y los estudios energéticos especializados requieren procedimientos y profesionales competentes según el proyecto.